¿Que es el neoliberalismo?

El neoliberalismo nos propone y promete vivir en un paraíso material creado por los medios de comunicación bajo una lógica de consumismo
Por Kande Mutsaku Kamilamba

Profesor baleado en Tlalpan era filósofo de la globalización
Académico y misionero, Kande Mutsaku dedicó su vida a estudiar la filosofía y la ética en el tercer mundo. Falleció el 25 de marzo del 2009Profesor baleado en Tlalpan era filósofo de la globalización

El neoliberalismo es una manera de organizar la vida en el mundo, que consiste en una concepción del capitalismo radical que absolutiza el mercado y lo convierte en el medio, el método y el fin de todo comportamiento humano inteligente y racional. El “mercado absoluto” exige una libertad total, es decir que no haya restricciones financieras, laborales, tecnológicas o administrativas. El neoliberalismo se expresa en políticas de ajustes y apertura que con diversas connotaciones se aplican en los países africanos, que ponen el crecimiento económico y no la plenitud de todos los hombres y mujeres en armonía con la creación, como razón de ser de la economía. Restringen la intervención del Estado hasta despojarlo de la responsabilidad de garantizar los bienes mínimos que se merece todo ciudadano como persona. Eliminan los programas generales de creación de oportunidades para todos y los sustituyen por apoyos ocasionales a grupos focalizados.

Actualmente, el neoliberalismo al oponerse a la intervención redistributiva del Estado, perpetúa la desigualdad socioeconómica tradicional y la acrecienta. Este sistema introduce el criterio de que solamente el mercado posee la virtud de asignar eficientemente los recursos y fijar a los diversos actores sociales los niveles de ingresos. Se abandonan así los esfuerzos por alcanzar la justicia social mediante una estructura progresiva de impuestos y una asignación del gasto público que privilegie a los más desfavorecidos; y se dejan de lado intentos por la democratización de la propiedad accionaria o la reforma agraria integral.

Estamos peligrosamente empujados por una cultura que radicaliza la ambición por poseer, acumular y consumir, y que sustituye la realización de todas las personas en comunidades participativas y solidarias por el éxito individual en los mercados. El neoliberalismo exacerba esta crisis al llevar a la desaparición el bien común como objeto central de la política y la economía. El bien común es sustituido por la búsqueda de equilibrio de las fuerzas del mercado.

He aquí, en síntesis, algunas características sobresalientes del neoliberalismo económico:

· Concepción del ser humano como valioso únicamente por su capacidad de generar ingresos y tener éxito en los mercados.

· Incentivar la carrera por poseer y consumir.

· Exacerbar el individualismo y la competencia llevando al olvido el sentido de comunidad, y produciendo la destrucción de la integridad humana y ecológica.

· Expresa política de ajuste y apertura.

· Restringe la intervención del Estado hasta despojarlo de la posibilidad de garantizar los bienes comunes mínimos que se merece todo ciudadano por ser persona.

· Elimina los programas generales de creación de oportunidades para todos y los sustituye por apoyos ocasionales a grupos focalizados.

· Privatiza empresas bajo la premisa de que la administración privada es mejor que la pública.

· Abre las fronteras para mercancías, capitales y flujos financieros y deja sin suficiente protección a los pequeños productores.

· Elimina obstáculos que podrían imponer las legislaciones que protegen a los obreros.

· Libera de impuestos y de obligaciones a grupos poderosos.

En su conjunto, las características del neoliberalismo provocan una concentración mayor de la riqueza y del poder económico en las manos de unos cuantos y dejan sin protección a la mayoría de la población. Los defensores de este sistema afirman que todos estos ajustes producirán, a largo plazo, un crecimiento que elevará los niveles de ingreso y resolverá la situación de los desfavorecidos.

Aún cuando se han observado cambios positivos con algunas medidas de ajuste, podemos afirmar que estos efectos no compensan en nada el desequilibrio y las perturbaciones que causa el neoliberalismo, pues la masa urbana sin trabajo sigue multiplicándose. Al oponerse a la intervención redistributiva del Estado, la desigualdad socioeconómica tradicional se acrecienta. Con ello se profundizan los efectos que genera la pobreza: la inequidad o la injusticia en la redistribución del ingreso y la riqueza, el escaso capital social y la exclusión o desigualdad en las relaciones de intercambio. El bien común ya no es importante, ahora lo es la búsqueda del equilibrio de las fuerzas del mercado, donde la comunidad se torna irrelevante y el bien común es inútil; se incrementa la violencia, así como la producción y consumo de estupefacientes para olvidarse de este mundo de miseria.

La explotación, pobreza, desempleo, marginación, competencia desleal, fuga de capitales son, para el neoliberalismo, episodios necesarios y positivos de la lucha de los ejemplares más fuertes de la raza humana para conseguir mayor riqueza, mayor prosperidad, mayor bienestar para la humanidad en general, aunque no necesariamente para todos y cada uno de los miembros de esa raza. Lo cual no importa pues la humanidad se considera mejorada sólo con que algunos de sus miembros alcancen niveles nunca antes logrados de riqueza. La generación de la pobreza para el sistema económico neoliberal es señal de que se está marchando por el rumbo correcto. La pobreza y los padecimientos de las masas tienen un significado promisorio, las fuerzas del mercado están moviéndose sin interferencias y la reestructuración económica procede, tal cual se esperaba una vez que el Estado se hizo a un lado y el instinto capitalista se puso en marcha, libre de las artificiales regulaciones caprichosamente establecidas durante décadas por gobernantes hostiles.

La multiplicación de los pobres y el aumento del sufrimiento humano no son más que dolorosos mensajes situados al comienzo del camino, indicando que estamos sobre la senda correcta. Pero no hay que desesperar pues “son anuncios transitorios”. No tardarán en aparecer otros, como el pleno empleo, el bienestar popular y la felicidad individual, siendo las señales de que estamos arribado al paraíso neoliberal donde se podrán recoger los frutos de tanto esfuerzo.

 


 

Acerca de movimientonacionalanticorrupcion

Somos un movimiento de personas cansadas de tanta corrupción en Costa Rica.
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